A un kilómetro de distancia, dos puntos del mismo aeropuerto se comportan de forma opuesta: el cerro del Peñón de los Baños está prácticamente quieto y las terminales bajan un cuarto de metro al año. Ese contraste, medido desde el espacio y sin pisar el recinto, es el contacto geológico entre la roca volcánica y la arcilla del antiguo lago.

Por qué este sitio
El hundimiento del AICM está reconocido por su propia administración y es la razón declarada de la construcción de un aeropuerto alternativo. Lo que un gestor de infraestructura necesita saber no es que «el aeropuerto se hunde», sino dónde empieza y dónde acaba el problema, porque el daño estructural no lo causa el asentamiento absoluto sino el diferencial: el que separa dos partes de una misma obra. Este trabajo delimita ese gradiente con píxeles de 30 m y diez años de historia.
Qué se midió
- Área: 13.612 km²
- Periodo: 20160729 a 20260325
- Órbitas procesadas: F01088_asc, F10860_desc
- Descendente: 419 épocas, 94 % del periodo
- Ascendente: 419 épocas, 94 % del periodo
Resultado
- Sobre el cerro del Peñón de los Baños la medida es +4,5 mm/año: roca volcánica, que no se compacta. A 1,2 km, la Terminal 1 baja −262,5 mm/año. El gradiente entre ambos puntos es de 267 mm/año, y marca el contacto geológico entre el afloramiento y la arcilla del antiguo lago.
- Las terminales acumulan −2,55 m (T1) y −2,41 m (T2) en diez años, con una dispersión respecto a la tendencia de sólo 16 y 14 mm.
- El resultado coincide con lo que reconoce la propia administración del aeropuerto, que sitúa el hundimiento de la zona entre 21 y 30 cm/año: aquí se midieron entre 22 y 26 cm/año en las terminales, sin acceso al recinto y sin instalar nada.
- El anclaje fue excepcionalmente limpio: la estación MMX1, a 2 km, deja un sesgo residual de +3,19 ± 0,14 mm/año sobre 361 épocas emparejadas.
- Velocidad vertical extrema de −337 mm/año; el 98 % del área queda entre −297 y +2 mm/año.
- Desplazamiento acumulado máximo de −3,19 m en el periodo completo.
- 20,6 km² se mueven más de 10 mm/año —el 98 % de la superficie medida—; el resto es estable dentro del ruido.
- El límite de detección del sitio es de ±14,0 mm/año, tomado de la dispersión entre las dos órbitas.
- Se obtuvo medida en el 100 % de los píxeles, con coherencia mediana 0,98 sobre 419 épocas.
- Peñón de los Baños (roca): +4,5 mm/año (+40 mm acumulados, dispersión 6 mm).
- Terminal 1: −262,5 mm/año (−2550 mm acumulados, dispersión 16 mm).
- Terminal 2: −249,6 mm/año (−2409 mm acumulados, dispersión 14 mm).
- Cabecera pista 05R: −221,2 mm/año (−2147 mm acumulados, dispersión 22 mm).

Con las dos órbitas se despejan dos componentes del movimiento. En un talud esa distinción es la que separa un asiento de un desplazamiento de masa, y explica por qué un mismo punto puede dar cifras distintas vistas desde una órbita y desde la otra.

Cómo se comprobó
Una cifra de desplazamiento no vale nada sin decir cómo se ha verificado. En este trabajo se hicieron dos comprobaciones independientes:
1. Las dos órbitas. El satélite ve la zona desde dos geometrías distintas, en pasadas distintas. Son dos medidas independientes: si ambas describen el mismo movimiento, es del terreno; si discrepan, es del procesado.

2. Una estación GNSS en el suelo. El InSAR mide respecto a un punto de referencia arbitrario, que además puede moverse. La estación MMX1, a 2 km, fija ese cero: el sesgo despejado es de +3,19 ± 0,14 mm/año sobre 361 épocas emparejadas.

Calidad y límites
| Control | Valor |
|---|
| Píxeles con medida | 99.9 % |
| Coherencia mediana | 0.98 |
| Épocas (mediana) | 419 |
| Épocas (percentil 10) | 419 |
| Estación de anclaje | MMX1 |
| Exactitud esperada | ±2.5 mm/año |
| Fiabilidad del anclaje | alta |
| Acuerdo entre órbitas (r) | 0.98 |
| Dispersión entre órbitas | 14.0 mm/año |
Control de calidad del propio análisis, no del terreno: dice cuánto se puede fiar de las cifras de arriba.
- El píxel es de 30 m: se mide el comportamiento de la estructura y de su entorno inmediato, no el de un elemento aislado más pequeño que eso.
- El InSAR mide el desplazamiento de la superficie en la dirección de visión del satélite. La componente vertical se despeja con la geometría de la órbita, y el movimiento norte–sur permanece inaccesible.
- Una medición por satélite no sustituye la instrumentación de una obra concreta ni certifica su seguridad.
- El punto sobre el Peñón se sitúa en el afloramiento rocoso; a pocos cientos de metros, ya sobre arcilla, la velocidad es otra. En un gradiente tan fuerte la posición del punto importa tanto como el valor.
Qué se entrega
| Producto | Formato |
|---|
| Mapas de velocidad y desplazamiento, anclados y relativos | GeoTIFF georreferenciado |
| Capas de calidad: coherencia, épocas válidas, incertidumbre | GeoTIFF |
| Series temporales de los puntos de interés | CSV |
| AltiaVisor, con la serie de cualquier píxel | En línea, y como HTML autónomo que funciona sin internet |
| Informe con la metodología y las comprobaciones | Markdown y PDF |
Fuentes y licencias
- Copernicus Sentinel-1 (ESA / Comisión Europea). Uso comercial permitido con atribución.
- OPERA DISP-S1 v1.0 (NASA/JPL, distribuido por ASF DAAC). Dominio público.
- GNSS: Nevada Geodetic Laboratory, Universidad de Nevada, Reno. Blewitt, Hammond y Kreemer (2018), Eos 99.
- Imagen de fondo: © Esri, Maxar, Earthstar Geographics.
- Límites administrativos: © colaboradores de OpenStreetMap (ODbL).
Aviso
Este documento presenta una medición, no un dictamen de seguridad. Las cifras son desplazamientos del terreno obtenidos por satélite, con su incertidumbre declarada, y no sustituyen una evaluación geotécnica con instrumentación en campo ni certifican la estabilidad de ninguna obra.